Sin duda uno de los padecimientos de nuestro siglo son aquellos relacionados con la ansiedad. Nuestro estilo de vida, horarios, problemas cotidianos y la manera que tenemos de afrontar los contratiempos generalmente nos pasan factura. Todo ello afecta, muchas veces sin saberlo a nuestro equilibrio emocional.
La ansiedad es una respuesta emocional displacentera caracterizada por una gran activación, tanto cognitiva como fisiológica. La ansiedad tiene la función de preservar la supervivencia del individuo. Junto con el miedo, desencadenan respuestas eficaces y adaptativas como pueden ser la reacción de lucha o huida. El problema viene cuando la ansiedad se instala de manera casi permanente en la vida de la persona, causándole un profundo malestar, e incluso a veces la incapacidad de llevar una existencia normal.
En la actualidad se estima que un 20.5% o más de la población mundial sufre de algún trastorno de ansiedad, generalmente sin saberlo. Uno de los trastornos de ansiedad más conocidos e incapacitantes es el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).
A groso modo en el TOC hay dos elementos clave para explicarlo:
- Una obsesión, o pensamiento, generalmente con base irracional que genera un tremendo malestar.
- Una compulsión, generalmente un comportamiento, que “neutraliza” o calma el malestar producido por la obsesión.
Entre ambos se crea un círculo vicioso, ambos se retroalimentan y se establece el trastorno.
Podría explicar con tecnicismos en que consiste esta dura y compleja enfermedad, pero llegó a mis manos un vídeo que lo explica todo de manera clara y muy gráfica en unos minutos. Amor a través del TOC (Aclaración de los subtítulos: no es trastorno obsesivo convulsivo, sino compulsivo)


