El duelo gestacional, perinatal y neonatal es una experiencia profundamente dolorosa y, a menudo, silenciosa que muchas familias enfrentan en algún momento de sus vidas. La pérdida de un hijo durante el embarazo o poco después del nacimiento es un proceso desgarrador que, aunque forma parte de la experiencia humana, sigue siendo poco reconocido y comprendido socialmente.
Este proceso es único y complejo. La pérdida en estas etapas tempranas no solo genera un vacío emocional en la familia, sino también una serie de sentimientos intensos y difíciles de expresar. Cada persona atraviesa distintas fases, desde la negación hasta la aceptación, en un proceso muy personal. La tristeza profunda, la culpa y el enfado son emociones comunes, que suelen agravarse por la falta de comprensión o por comentarios poco sensibles del entorno. Madres, padres y familiares a menudo se sienten aislados y carecen del apoyo social necesario para afrontar y procesar este duelo.
