El trastorno de pánico es un tipo de trastorno de ansiedad que se caracteriza por ataques de pánico repetidos, episodios súbitos de miedo intenso o sensación de perder el control, incluso cuando no existe un peligro real. Estos ataques suelen ir acompañados de síntomas físicos, como latidos cardíacos rápidos o fuertes, y la sensación de estar sufriendo un ataque al corazón.
Tener uno o dos ataques de pánico en la vida no significa que se desarrolle un trastorno de pánico. Muchas personas mejoran sin necesidad de tratamiento.
Sin embargo, algunas personas presentan ataques frecuentes, que pueden ocurrir varias veces al día o con menor frecuencia. Quienes tienen trastorno de pánico a menudo temen que ocurra otro ataque y pueden evitar lugares o situaciones donde han sufrido ataques antes.
Aunque no es una condición que ponga en peligro la vida, el trastorno de pánico puede afectar significativamente la calidad de vida. Si no se trata, puede derivar en otros problemas de salud, como depresión o abuso de sustancias.
